Cuando en la tarde-noche del domingo llegué a casa y encendí el televisor para ver las noticias, me quedé con el corazón encogido al conocer la terrible tragedia del accidente ferroviario en Adamuz (Córdoba). La angustia se apoderó de mí y entonces comencé a sentir la fragilidad de la condición humana que irrumpe de repente y nos deja descolocados.
La posibilidad de que cualquiera de nosotros hubiéramos podido estar en ese lugar, al coger de una manera cotidiana el AVE, y no pensemos en el riesgo que acompaña nuestra vida, me hizo sentir un estremecimiento de cómo la vida nos puede cambiar en cualquier momento. A continuación, también me di cuenta del elemento del azar, que está ahí, pero debido al ritmo automatizado que tenemos diariamente, lo olvidamos. Tenemos que pararnos y pensar más en ello.
Por otra parte, me ha consolado mucho ver la solidaridad que se refleja en accidentes como éste. Querer ayudar, tiene un componente personal que ayuda a reducir la ansiedad y el malestar emocional al presenciar el sufrimiento y el dolor, proporcionando un sentido de utilidad ante la vulnerabilidad que acompaña a estas situaciones.
Mi reflexión, también, va dirigida a expresar mi más sentido pésame a todas las víctimas de esta tragedia, a sus familias y seres queridos. Con todo el apoyo y el cariño ante esta terrible realidad con que la vida nos sorprende.

20 enero, 2026 en 3:28 pm
Gracias por esta reflexión. Todavía hoy cuestan las palabras
Me gustaLe gusta a 2 personas
20 enero, 2026 en 4:20 pm
Gracias a ti, amigo. Cuestan las palabras. Abrazo.
Me gustaLe gusta a 2 personas
21 enero, 2026 en 11:48 am
Magnífica reflexión en un momento de tanto dolor
Me gustaLe gusta a 2 personas
21 enero, 2026 en 3:12 pm
Muy amable y muchas gracias en estos momentos tan duros.
Me gustaLe gusta a 1 persona
23 enero, 2026 en 2:04 pm
Comparto tus palabras y tu reflexión. Abrazo.
Me gustaLe gusta a 2 personas
23 enero, 2026 en 8:54 pm
Muchas gracias, amigo. Otro abrazo para ti.
Me gustaMe gusta
26 enero, 2026 en 10:56 pm
Comparto tu reflexión. El mundo se mueve muy rápido, los avances tecnológicos nos facilitan una vida más compleja y acelerada, los riesgos son mayores y a pesar de las medidas de seguridad, pueden producirse -como es el caso- fallos en la construcción o en las reparaciones y, de manera desgraciada, acabamos sufriendo las consecuencias. Tenemos que pensar más en ello y tratar de evitar tragedias como ésta. Lo digo desde la experiencia terrible de una catástrofe cuando en octubre de 1980 trabajaba en un colegio de Vizcaya, concretamente en Ortuella. Un fallo en la conducción del gas formó una bolsa en los sótanos del colegio y la reparación de una cañería provocó una explosión con 50 niños muertos y tres adultos, dos profesores y la cocinera. Cuesta trabajo asimilar que una cosa así pueda ocurrir, y menos en un colegio. Pero ocurrió.
Me gustaLe gusta a 2 personas
8 febrero, 2026 en 7:17 pm
Muchas gracias, Julio, por tu visita y tus palabras tan acertadas. Habrá sido muy duro lo que me cuentas en el colegio del pueblo de Vizcaya. Un fuerte abrazo.
Me gustaLe gusta a 1 persona
2 febrero, 2026 en 3:27 pm
la vida tiene miles de forma de golpearnos, de quitarnos el aliento… asusta ver lo frágiles que somos. Nuestra única defensa es esa, la solidaridad .
Me gustaLe gusta a 2 personas
2 febrero, 2026 en 4:32 pm
Así es. Muchas gracias por tu visita y tus palabras, un placer leerte y siempre agradecida.
Me gustaLe gusta a 1 persona
8 febrero, 2026 en 4:20 pm
Qué duro es todo lo que ha ocurrido, aún me cuesta digerir todo, mi querida amiga.
Un abrazo 🤗🌷
Me gustaLe gusta a 2 personas
8 febrero, 2026 en 7:11 pm
Así es, querida Yvonne. Muchas gracias por tu visita. Un fuerte abrazo.
Me gustaLe gusta a 2 personas
11 febrero, 2026 en 5:57 am
Tu texto habla del impacto emocional ante una tragedia inesperada que nos recuerda la fragilidad de la vida, el papel del azar y el valor humano de la solidaridad frente al dolor.
Me gustaLe gusta a 2 personas
11 febrero, 2026 en 8:17 pm
Muchas gracias por tu visita, Lincol. Coincidimos una vez más. Un abrazo.
Me gustaLe gusta a 2 personas
12 febrero, 2026 en 7:05 am
🫂🤗🤗
Me gustaLe gusta a 1 persona
12 febrero, 2026 en 3:59 am
good
Me gustaLe gusta a 1 persona
18 febrero, 2026 en 6:33 pm
Tienes razón, en medio de tanto dolor es muy gratificante ver la solidaridad de la gente.
A mí me emociona.
Un abrazo, amiga.
Me gustaLe gusta a 1 persona
18 febrero, 2026 en 6:34 pm
No soy anónimo . Soy azurea20.
Me gustaLe gusta a 1 persona
18 febrero, 2026 en 6:35 pm
Soy azurea20
Me gustaLe gusta a 1 persona
18 febrero, 2026 en 6:36 pm
No sales como Azurea. Me alegra leerte. Un beso grande
Me gustaMe gusta
5 marzo, 2026 en 10:47 am
Totalmente de acuerdo, querida amiga, con tu reflexión. Nuestra fragilidad y el azar presiden nuestras vidas. Ante una tragedia así, tan terrible, solo nos queda nuestra solidaridad y el compartir el dolor de los familiares de las victimas. Un besazo,
Me gustaLe gusta a 1 persona