
Siempre he sido entusiasta de la primavera. Esa estación del año que me hace resurgir del oscuro invierno, sintiendo el renacer de la naturaleza que tanto influye en mi estabilidad emocional. Salir a dar un paseo y descansar debajo de un árbol que va generando nuevos brotes, hojas y flores, disfrutando de un paisaje diferente, me da un poder inigualable y me invita a coger el lápiz para escribir sobre esta época tan bonita que invita a hacer actividades que en invierno no podemos.
Coger el tren de la fresa para visitar Aranjuez, es una de las actividades que más me gusta. Siempre que puedo, la hago, ya sea con mi pareja o en solitario. Me transporta a otra época, haciendo un recorrido histórico que hace que sea una visita inolvidable a este pueblo madrileño con mucho encanto. A la vuelta, el tren se para en una estación donde bajamos para ir por una calle donde se encuentra un chalet turístico, con un vivero de fresas y bellos jardines donde la flor y el sauce son protagonistas y contribuyen a sentir una paz que hace que esté en calma para disfrutar ese momento tan bello.
En el jardín, para cada uno de los que hacemos la excursión, hay una mesa, con sus sillas correspondientes, para degustar las fresas recién cogidas. Destacan por su dulzura, su firmeza y el color rojo intenso. El peón jefe de los trabajadores del vivero, nos ofrece un surtido con diferentes formas creativas. Todas ellas exquisitas, con cremas, natas, incluso limón con miel. También se hace un sorteo en el que tenemos que coger una bolilla que contiene un número para, si nos toca, poder visitar gratuitamente el Museo del Ferrocarril. Cada año que voy, me llevo una vivencia diferente y resulta muy gratificante la experiencia. De ahí que esta atracción turística lleve más de cuarenta años con viajes ininterrumpidos al real sitio de Aranjuez. Es el AS de las propuestas turísticas de trenes que hay en la Comunidad de Madrid.
La primavera es la puerta abierta hacia el verano para irme a disfrutar de la playa en el mar del que siento verdadero amor, el Mediterráneo. Me devuelve la calma, contemplando esos maravillosos atardeceres rojos. Es Pura vida que cala en mi corazón para siempre.
Certamen literario del taller de relatos cortos Buero Vallejo
21 abril, 2026 en 10:20 pm
Pues hace años que quiero hacerlo así que me has convencido amiga 🫶😉🍓🍓🍓☕☕☕🚂🚂
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